Victoriano huerta

Victoriano Huerta (1854-1916) fue un general y líder político mexicano que, en 1913, derrocó al primer gobierno que surgió de la Revolución Mexicana y se convirtió en el ejecutivo de un régimen contrarrevolucionario.

Victoriano Huerta nació de padres indígenas huicholes en Colotlán, Jalisco, el 23 de diciembre de 1854. Recibió entrenamiento militar en el Colegio Militar de Chapultepec. Durante el gobierno de Porfirio Díaz, las habilidades de Huerta le llevaron al reconocimiento y al ascenso al rango de general. En 1901 estuvo al mando de la campaña militar que aplastó la resistencia de los indios mayas. Cuando el régimen de Díaz colapsó en 1911 y el anciano dictador se vio obligado a exiliarse, el general Huerta comandó la escolta que acompañó a Díaz a salvo a Veracruz.

Justo en el momento en que Francisco Madero se esforzaba por arreglar la descarga pacífica de las fuerzas revolucionarias en Morelos, el presidente interino Francisco de la Barra ordenó al general Huerta aplastar a los seguidores campesinos de Emiliano Zapata. Cuando Madero, que quería una solución pacífica, asumió la presidencia, Huerta fue enviado a un retiro temporal. Sin embargo, los impacientes agrarios de Morelos se rebelaron contra la nueva administración menos de 3 semanas después de que asumiera el cargo. Cuando Pascual Orozco se pronunció contra Madero en febrero de 1912 en el norte de México con respaldo conservador, Huerta fue llamado al servicio activo y, después de cuidadosos preparativos, aplastó la rebelión. Al regresar a la capital, le molestó el trato que le había dado Madero.

La revuelta liderada por Bernardo Reyes y Félix Díaz en febrero de 1913 hizo necesario que Madero volviera a poner su destino en manos de Huerta. Después de la carnicería en la Ciudad de México conocida como los "Diez días trágicos", Huerta hizo un trato con Félix Díaz para traicionar al gobierno de Madero. Madero y su vicepresidente, Pino Suárez, fueron apresados ​​y, influenciados por las promesas de que ellos y sus asociados estarían protegidos, renunciaron a sus cargos. Huerta asumió la presidencia provisional y, en la noche del 22 de febrero de 1913, mientras eran trasladados del Palacio Nacional a la cárcel, Madero y Pino Suárez fueron asesinados por su escolta.

Si bien no hay evidencia de la responsabilidad directa de Huerta en los trágicos hechos, él y su administración no pudieron escapar de la culpa del rastro sangriento que condujo a su secretario de Guerra. El martirio de Madero unificó a los revolucionarios divididos, y el presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, se negó a reconocer un régimen que había llegado al poder mediante el asesinato. Habiendo superado a Félix Díaz, Huerta se convirtió en presidente en unas ridículas elecciones de octubre y tendía a realizar negocios nacionales detrás de una botella de coñac en el Café Colón.

El régimen de Huerta, que bebía mucho, se volvió más opresivo cuanto más desesperado se volvía el líder. La oposición fue reprimida y críticos como el senador Belisario Domínguez sufrieron una muerte violenta. Con la disolución del Congreso terminó toda pretensión de gobierno representativo. Venustiano Carranza se convirtió en el primer jefe del movimiento constitucionalista en vengar a Madero y restablecer el gobierno constitucional. Estas fuerzas, lideradas por Carranza, Pancho Villa y Álvaro Obregón en el norte y el ejército guerrillero de Zapata en el sur, fueron ayudadas por el levantamiento del embargo de armas de Estados Unidos.

El breve arresto de algunos marineros estadounidenses en Tampico (abril de 1914) se convirtió en un "asunto de honor" para el presidente Wilson, quien, para evitar que un cargamento de armas alemanas llegara a Huerta, ordenó la ocupación de Veracruz. Esto casi le permitió a Huerta unir a la nación detrás de él. Las victorias militares de las fuerzas revolucionarias —Villa en Torreón y en Zacatecas y Obregón en la costa oeste— dividieron al ejército de Huerta y el 15 de julio de 1914 Huerta escapó a Veracruz.

Después de vivir un tiempo en Forest Hills, Nueva York, Huerta viajó a la frontera suroeste para unirse a otros conspiradores contra el régimen. Arrestado por conspiración, murió en El Paso, Texas, el 13 de enero de 1916, poco después de ser liberado de Fort Bliss por razones de salud.

Otras lecturas

Si bien no ha habido estudios biográficos completos de Huerta, recientemente se ha desarrollado un esfuerzo revisionista que enfatiza la necesidad de volver a estudiar seriamente al hombre y su régimen. Esta necesidad fue señalada por William L. Sherman y Richard E. Greenleaf en Victoriano Huerta: A Reappraisal (1960). Los detalles del papel de Huerta en los períodos De la Barra y Madero se encuentran en Stanley R. Ross, Francisco I. Madero: Apóstol de la democracia mexicana (1955). Se encuentran disponibles dos estudios académicos de las relaciones diplomáticas durante el gobierno de Huerta: Peter Calvert, La Revolución Mexicana, 1910-1914: La diplomacia del conflicto angloamericano (1968) y Kenneth J. Grieb, Estados Unidos y Huerta (1969). Véase también John Womack, Zapata y la Revolución Mexicana (1969). □