Rafael hernandez colon

Rafael Hernández Colón (nacido en 1936), líder político puertorriqueño y gobernador electo dos veces, fue uno de los principales defensores del estado libre asociado de su país.

Rafael Hernández Colón nació el 24 de octubre de 1936 en Ponce, Puerto Rico, hijo de Rafael Hernández Matos, abogado que se desempeñó como juez asociado de la Corte Suprema de Puerto Rico, y Dorinda Colón Clavell. Después de recibir su educación primaria en escuelas privadas en Ponce, asistió a la escuela secundaria en la Academia Militar Valley Forge en Wayne, Pensilvania, donde se graduó en 1953. Luego ingresó a la Universidad Johns Hopkins, de la cual se graduó con honores en 1956 con una licenciatura en ciencias políticas. .

Al regresar a Puerto Rico estudió derecho en la Universidad de Puerto Rico; donde recibió su título de abogado en 1959, graduándose magna cum laude y como mejor alumno de su clase. Ese mismo año se casó con Lila Mayoral, hija de un destacado industrial de Ponce. La pareja tuvo cuatro hijos.

De 1959 a 1965 ejerció la abogacía, compareciendo ante los tribunales federales de Puerto Rico y Estados Unidos, incluida la Corte Suprema de Estados Unidos. Entre 1961 y 1965 fue profesor de procedimiento civil en la Universidad Católica de Ponce. Durante este tiempo, escribió varios artículos sobre asuntos legales, incluidos varios para explicar y defender el estado libre asociado de Puerto Rico, del cual se convertiría en un defensor autorizado. Escribió un libro de texto sobre derecho civil que se publicó en 1968.

Mostró un interés temprano en los asuntos públicos y en una carrera en política. A principios de la década de 1960 se convirtió en uno de los líderes más destacados de los jóvenes del Partido Popular Democrático, y su talento pronto fue reconocido por el fundador y líder del partido, Luis Muñoz Marín, y sus asociados. Fue designado miembro de la Comisión de la Función Pública y sirvió de 1960 a 1962. El sucesor de Muñoz como gobernador, Roberto Sánchez Vilella, quien fue elegido en 1964, nombró a Hernández para su gabinete como fiscal general (secretario de justicia). Sánchez rompió posteriormente con Muñoz Marín y el Partido Popular; Hernández se quedó en el partido y dimitió como fiscal general en 1967.

Se postuló para el Senado como candidato general en 1968, y aunque el opositor Partido Nuevo Progresista ganó la gobernación ese año, los Demócratas Populares obtuvieron el control del Senado y Hernández fue elegido su presidente. Desde este cargo se convirtió en el portavoz principal y el funcionario electo de más alto rango de su partido. En 1969 asumió la presidencia del Partido Popular Democrático, y en 1972 fue su candidato indiscutible a la gobernación. En las elecciones de ese año ganó la gobernación del titular Luis Ferré. Su administración coincidió con la "crisis del petróleo" de 1974 y un período de recesión económica que afectó adversamente a la economía puertorriqueña. Hernández se postuló para la reelección en 1976, pero fue derrotado por Carlos Romero Barceló del Partido Nuevo Progresista.

Después de renunciar temporalmente a la presidencia formal del partido, continuó trabajando diligentemente en su reorganización y se restableció como presidente y candidato a gobernador. Fue derrotado nuevamente en 1980 por el titular Romero, pero por una pluralidad muy fina. En 1984 logró, por un pequeño pero cómodo margen, derrotar a su ahora archirrival Romero y el 2 de enero de 1985 juró como gobernador por segunda vez.

A lo largo de su carrera política, Hernández fue diligente en la defensa del estado libre asociado y en los intentos de modificarlo y expandirlo en la dirección de una mayor autonomía para Puerto Rico. Su papel como heredero político del legado de Muñoz Marín parecía seguro a mediados de los ochenta.

El gobernador Hernández Colón, Partido Popular Democrático, dirigió la colonia insular de 1985 a 1993, habiendo sido reelegido en 1989. Su discurso inaugural ese año presentó un plan para solicitar al Congreso y al presidente Bush un plebiscito en toda la isla para determinar el futuro estatus político de Puerto. Rico. De las tres opciones: estado continuado de la Commonwealth, estadidad o independencia total; El presidente Bush favoreció la estadidad, pero apoyó la propuesta del plebiscito. El Congreso rechazó diecisiete de las veinte propuestas de Hernández Colón de la petición y consideró que su plan para una mayor autonomía de la isla dentro del marco de la Commonwealth existente era totalmente inaceptable por motivos constitucionales, argumentando que el Congreso debe mantener la autoridad máxima sobre todos los territorios de Estados Unidos. Sin embargo, el Congreso aprobó el plebiscito prometido para 1998.

El rechazo por parte del Congreso del plan de Hernández Colón para una mayor autonomía puertorriqueña dentro del marco colonial llevó a la derrota del PDP en 1993. El gobernador Pedro Rosello afirmó que favorece la estadidad y la continuación de créditos y préstamos fiscales para impulsar la caótica economía isleña. El presidente del partido de la estadidad, Baltosar Corrado del Río, criticó la pasada gobernación de Hernández Colón y empleó tácticas de miedo en un intento de influir en el Congreso y el electorado de la isla hacia la estadidad.

Otras lecturas

Hay algunos buenos volúmenes sobre la política puertorriqueña y las contribuciones de Hernández Colón hacia la resolución de los múltiples problemas de la isla. Algunos ejemplos son: Kal Wagenheim, Puerto Rico: un perfil (1970); Jorge Heine y JM García-Passalacqua, El Pregunta puertorriqueña (1983); Jorge Heine, editor, Hora de la decisión (1983); Raymond J. Carr, Puerto Rico: un experimento colonial, Nueva York y Londres: New York University Press, (1984); Richard J. Bloomfield, editor, Puerto Rico y la búsqueda de una política nacional, Boulder, Colorado y Londres: Westview Press, Inc., (1985); y Ronald Fernandez ' La isla desencantada: Puerto Rico y los Estados Unidos en el siglo XX, 2da edición, Westport, Connecticut: Praeger Publishers, (1996). Todas son discusiones claras, completas y precisas sobre los problemas políticos y económicos de la isla y los intentos de Hernández Colón de resolver estos problemas de una manera que sea beneficiosa y amistosa para ambas partes. □