Narciso lopez

Narciso López (1798-1851) fue un líder militar venezolano en el servicio colonial español, pero luego dirigió expediciones de filibusteros contra el poder español en Cuba.

Narciso López nació en Venezuela el 13 de septiembre de 1798. A temprana edad se unió al ejército español luchando contra Simón Bolívar y ascendió rápidamente en las filas. Cuando las tropas españolas se retiraron de Venezuela a Cuba en 1823, López las acompañó y se instaló en la isla. Se casó con una hermana de un alto funcionario español, el Conde de Pozos Dulces. Sin embargo, el matrimonio pronto se rompió y López se trasladó a España, donde sirvió en la Corona contra los rebeldes carlistas y ascendió al rango de general.

En 1841 López regresó a Cuba, y durante la administración de su amigo personal el Capitán General Gerónimo Valdés ocupó cargos importantes, como el de gobernador de la localidad de Trinidad. López también actuó como presidente de un tribunal militar, y se hizo conocido por la severidad de las sentencias que impuso a los disidentes políticos. Cuando se nombró un nuevo capitán general, López perdió su puesto. Se dedicó a los negocios y participó en varias empresas infructuosas.

Filibustero anti-español

Para 1848 López se había vuelto descontento con el dominio español y comenzó a conspirar con los cubanos que abogaban por la anexión de la isla a los Estados Unidos. La conspiración de López, conocida como la "mina de la rosa cubana", contemplaba un levantamiento en varias partes de Cuba coincidiendo con el desembarco de una expedición de aliados estadounidenses. El plan fracasó cuando las autoridades españolas se enteraron de la conspiración y cuando el gobierno de Estados Unidos, en ese momento considerando la compra de Cuba a España, actuó contra la expedición. Muchos de los conspiradores en la isla fueron arrestados y López huyó a Estados Unidos.

Allí López retomó sus actividades conspirativas y organizó una expedición con el apoyo de los líderes del sur. En 1850 zarpó de Nueva Orleans con una fuerza de más de 600 hombres, en su mayoría veteranos estadounidenses de la Guerra Mexicana, y desembarcó en Cárdenas en la provincia de Matanzas. Los expedicionarios abrumaron a la pequeña fuerza española y capturaron la ciudad. Pero al encontrar poco apoyo por parte de la población y ante los refuerzos españoles, López se retiró y nuevamente escapó a Estados Unidos.

En 1851, con más de 400 hombres, en su mayoría sureños, algunos húngaros y alemanes, y algunos cubanos, López aterrizó en Pinar del Río en una zona desolada. Encontró poco apoyo y pronto fue derrotado y capturado por el ejército español. Antes de ser garroteado públicamente en La Habana el 1 de septiembre de 1851, insistió: "Mi muerte no cambiará el destino de Cuba".

Los historiadores aún están en desacuerdo sobre los verdaderos objetivos de López. Mientras algunos señalan que quería la independencia de la isla, otros insisten en que deseaba la anexión de Cuba a Estados Unidos. Quizás quería una Cuba libre pero en la que se pudiera preservar la esclavitud. Cualesquiera que fueran sus motivaciones, las acciones de López ayudaron a despertar el sentimiento anti-español en la isla y allanaron el camino para posteriores levantamientos.

Otras lecturas

Philip S. Foner, Una historia de Cuba en sus relaciones con Estados Unidos (2 vols., 1962-1963), retrata a López como un defensor de la anexión de Cuba a Estados Unidos. Aún valioso es Robert Granville, Las expediciones de López a Cuba, 1848-1851 (1915). □