Michel Foucault

Michel Foucault fue un filósofo francés que escribió ampliamente sobre la historia del pensamiento. Sus influencias incluyen a filósofos de la ciencia, como su mentor Georges Canguilhem, pero también a Maurice Blanchot y Friedrich Nietzsche, de quienes derivó su influyente noción metodológica de genealogía. Aunque la obra de Foucault trata temas históricos aparentemente dispares que van desde la psiquiatría al estructuralismo y desde la sexualidad al liberalismo, la preocupación por los problemas del conocimiento y el poder, a medida que se constelan en torno a la formación de subjetividades, forma un hilo constante y discernible.

Los primeros trabajos importantes de Foucault son estudios de psiquiatría y enfermedades mentales. En Locura y civilización (1961), Foucault examinó cómo la locura, la época clásica inversa a la razón, se sistematizó en la categoría psicológica moderna de enfermedad mental. El nacimiento de la clínica. (1963) marca el comienzo del período arqueológico de Foucault y examina el desarrollo del aparato perceptivo de la medicina moderna. Su atención al confinamiento clínico demuestra su preocupación por las prácticas divisorias que separan progresivamente a ciertos individuos del cuerpo social.

El posterior Arqueologia del Conocimiento (1969), el único tratado metodológico de Foucault, se basa en las amplias innovaciones historiográficas de la Escuela de los Annales para elaborar formaciones discursivas como marco analítico. En su arqueología del estructuralismo, El orden de las cosas (1966), Foucault historizó estas estructuras discursivas en distintas epistemas, que sirven como la “condición de posibilidad” del conocimiento. Al rastrear las transformaciones epistémicas en el pensamiento desde la era clásica hasta la moderna, Foucault examinó el surgimiento del hombre como sujeto de las ciencias humanas.

En su obra posterior, Foucault cambió su enfoque a un proceso que llamó genealogía, que vinculaba explícitamente sus análisis del conocimiento a las estructuras sociales de poder. Argumentó en contra de una noción de poder puramente represiva, y en su lugar desarrolló su máxima citada a menudo de que "el poder es productivo". En Disciplina y castiga (1975), Foucault desarrolló una relación explícita entre las formas de conocimiento del cuerpo y la evolución del sistema penitenciario moderno; El poder disciplinario, argumentó Foucault, ordena y organiza los cuerpos en un “espacio analítico”, produciendo una lógica que se generaliza desde su aplicación en tecnologías concretas como la penitenciaría Panóptica del siglo XIX hasta el nivel de la sociedad. En el primer volumen de sus tres partes Historia de la sexualidad (1976), Foucault caracterizó el poder disciplinario como una anatomolítica que opera en el nivel del cuerpo, y lo yuxtapuso a su complemento, la biopolítica, que funciona en el nivel de una población cuyas fuerzas vitales busca optimizar. Estas poblaciones, argumentó Foucault, están constituidas en parte a través de discursos sobre la sexualidad. En los dos segundos volúmenes de su Historia, El uso del placer (1984), y El cuidado del yo (1984), Foucault se centró en los procesos de autoconstitución en las prácticas sexuales griegas y romanas. El cuarto y quinto volumen planeados de la serie permanecieron sin escribir tras la muerte prematura de Foucault a la edad de cincuenta y ocho años.

El activismo de Foucault a menudo se relaciona con los temas de su trabajo. Abogó por la reforma penal y los derechos de los homosexuales, y estuvo asociado con el movimiento anti-psiquiatría. En sus entrevistas y conferencias, en particular las impartidas en el Collège de France desde la década de 1970 hasta 1984, Foucault reformuló muchos de los temas de sus libros en análisis aplicables a la situación política contemporánea. Respondió al ascenso del neoliberalismo en la década de 1970 refinando su concepto de biopolítica en el de gubernamentalidad, una racionalidad gubernamental que opera en el ámbito de la economía política.

Varios eruditos discutieron con Foucault sobre cuestiones de precisión histórica, mientras que otros han sostenido que sus intentos de trascender la razón como fundamento de la constitución del sujeto siguen estando encadenados metodológicamente porque presuponen la existencia de ese mismo sujeto. Sin embargo, los numerosos intérpretes anglófonos de Foucault han asegurado el profundo impacto metodológico y teórico de su trabajo en muchas disciplinas, incluida la antropología, los estudios de género, la historia, la literatura, los estudios poscoloniales y la sociología.