Mariano azuela

El novelista mexicano Mariano Azuela (1873-1952) inició la novela de la Revolución Mexicana, empleando el realismo como medio para denunciar las injusticias sociales.

Mariano Azuela nació el 1 de enero de 1873 en Lagos de Moreno, en el estado de Jalisco, donde recibió su educación primaria. Posteriormente se trasladó a Guadalajara, la capital del estado, para seguir la carrera de cirujano en el instituto que había reemplazado a la Universidad de Jalisco.

La carrera literaria del Dr. Azuela comenzó en 1896 con la publicación en un periódico de la Ciudad de México de una serie de artículos titulados Impresiones de un estudiante (Impresiones de un estudiante). En 1907 publicó su primera novela, María Luisa, seguido por Los fracasados (Los fracasos) en 1908 y Mala yerba (Weeds) en 1909. El tema de estas novelas era el destino, continuó en Esa sangre (That Blood), una novela póstuma publicada en 1956.

Habiendo completado sus estudios de medicina, el Dr. Azuela comenzó a ejercer en Jalisco, donde adquirió una farmacia y estableció su hogar. Cuando Francisco I. Madero fue elegido presidente de México en 1911, el Dr. Azuela se convirtió en alcalde de Lagos y luego director de educación en Jalisco.

Sin embargo, se desilusionó de la política y publicó Andrés Pérez, maderista (1911), su primera novela sobre el tema de la Revolución; esto fue seguido en 1912 por Sin amor (Sin amor). Con la caída del presidente Madero, Azuela, perseguido por sus enemigos, se unió a las fuerzas revolucionarias de Julián Medina como médico y fue testigo de muchos aspectos de la sangrienta lucha. Cuando fueron derrotados, emigró a El Paso, Texas, y allí en 1915 escribió Los de abajo (Los desvalidos), su novela más famosa. Su mérito literario no fue reconocido hasta 1925; desde entonces ha pasado por muchas ediciones y ha sido traducido a numerosos idiomas.

Siguieron muchas otras novelas sobre la Revolución. En 1917 el Dr. Azuela se trasladó a la Ciudad de México, donde trabajó en un dispensario público, al mismo tiempo que hacía observaciones penetrantes de la vida de las clases bajas, que luego utilizó en muchas de sus obras.

En 1943 comenzó a dar conferencias en el Colegio Nacional sobre novelistas mexicanos, franceses y españoles, además de relatar sus propias experiencias literarias. Varias de sus novelas fueron dramatizadas y otras se convirtieron en películas. Se retiró después de ejercer la medicina durante 25 años.

En 1949 ganó el Premio Nacional de Literatura. Murió en la Ciudad de México el 1 de marzo de 1952, y allí fue enterrado en el Panteón Civil de la Rotonda de los Hombres Ilustres.

Otras lecturas

La contribución de Azuela a la novela mexicana moderna se evalúa en Joseph Sommers, Después de la tormenta: hitos de la novela mexicana moderna (1968). Véase también John S. Brushwood, México en su novela: una nación en busca de identidad (1966).

Fuentes adicionales

Herbst, Gerhard R., La sociedad mexicana vista por Mariano Azuela, New York: Abra Ediciones, 1977. □