Juan jose flores

Juan José Flores (1801-1864) fue un general sudamericano y el primer presidente de Ecuador. Dominó la vida política ecuatoriana durante 2 décadas.

Juan José Flores nació en Puerto Cabello, Venezuela, el 19 de junio de 1801, hijo ilegítimo de un rico comerciante español y Rita Flores. Su padre regresó a Europa y el joven Flores creció en una gran pobreza. Trabajó un tiempo en un hospital militar español y a los 14 años se alistó en el ejército. Cuando, como sargento, fue hecho prisionero el 31 de octubre de 1817, se incorporó al ejército patriota de Simón Bolívar. Por su papel en la victoria de Carabobo (1821) Bolívar ascendió a Flores a teniente coronel. Para 1824 era coronel y gobernador de la provincia de Pasto.

Poco después, Flores fue nombrado intendente de Quito. Mantuvo este cargo hasta 1830, extendiendo su autoridad sobre todo el Ecuador actual. Como segundo al mando del general Antonio José de Sucre, participó en la batalla de Tarqui (27 de febrero de 1829), en la que fue derrotado un ejército peruano invasor. Luego, Flores fue ascendido a general de división.

Presidente de ecuador

Abandonado sin rivales en Ecuador, donde su posición se vio reforzada por su matrimonio con una miembro de la aristocracia, Doña Mercedes Jijón, Flores convocó una asamblea en Quito, que el 13 de mayo de 1830 declaró la independencia de Ecuador. Unos meses más tarde, a la edad de 29 años, fue elegido su presidente por un período de 4 años.

La primera presidencia de Flores estuvo marcada por sus esfuerzos por organizar la república. Pudo mantenerse con el respaldo de sus tropas venezolanas y con el apoyo político de la mayoría de la clase dominante. Sin embargo, estalló una revuelta liberal en Quito mientras Flores se encontraba en la costa enfrentando una invasión de revolucionarios. El líder de este último, Vicente Rocafuerte, cayó en sus manos. Mostrando su gran perspicacia política y considerando las importantes conexiones sociales de su prisionero en Guayaquil, Flores le ofreció la presidencia. Rocafuerte aceptó, y con la región costera sólidamente bajo su control, Flores derrotó a los revolucionarios de Quito en Miñarica el 18 de enero de 1835.

Durante la presidencia de Rocafuerte, Flores permaneció como comandante en jefe del ejército. Lo sucedió por un segundo mandato en 1839, tras lo cual Rocafuerte pasó al muy importante puesto político de gobernador de Guayaquil. Rocafuerte esperaba seguir alternando con Flores en la presidencia, pero el general decidió reelegirse en 1843. Una revuelta generalizada inspirada por Rocafuerte obligó a un enfrentamiento, e incapaz de restablecer su autoridad sobre el país, Flores firmó un acuerdo con sus opositores que garantizó la seguridad de su familia, su propiedad y su rango durante el exilio.

Exilio y regreso

Flores se fue a Europa, pero cuando el nuevo gobierno rescindió el acuerdo, el general organizó una expedición con el respaldo económico de la reina madre de España. El plan fracasó cuando el gobierno inglés embargó sus barcos. Flores regresó luego a su país natal y pasó varios años en varios países hispanoamericanos. Un intento de invasión de Ecuador en 1852 fue derrotado por su antiguo protegido, el general José María Urbina.

En 1860, una invasión peruana de Ecuador condujo a una guerra civil. La facción encabezada por Gabriel García Moreno —admirador de Rocafuerte que inició su carrera política como uno de los enemigos más violentos de Flores— llamó al general al mando de sus tropas. Flores regresó, asumió el mando y puso fin a la guerra el 24 de septiembre de 1860.

Flores luego presidió la Convención Constituyente de 1861, que legalizó el régimen de García Moreno. La imprudente política exterior del nuevo presidente llevó a la guerra con Colombia (Nueva Granada), que terminó con la derrota de Flores en Guaspud el 6 de diciembre de 1863. Al año siguiente estaba de regreso en Guayaquil, enfrentándose a una invasión del ex presidente Urbina. . Gravemente enfermo, Flores se lanzó contra los revolucionarios y los derrotó. Murió a bordo del vapor que lo llevaba de regreso a Guayaquil el 1 de octubre de 1864.

Otras lecturas

Las discusiones sobre Flores están en Lilo Linke, Ecuador: país de contrastes (3d ed. 1960) y George I. Blanksten, Ecuador: Constitutions and Caudillos (1964). Véase también Hubert Clinton Herring, Una historia de América Latina desde los inicios hasta el presente (1955; 3ª ed. 1968) y James Fred Rippy, América Latina: una historia moderna (1958; ed. Rev. 1968). □