Gaston bachelard

(b. Bar-sur-Aube, Francia, 27 de junio de 1884; d. París, Francia, 16 de octubre de 1962)

filosofía de la ciencia, epistemología.

Bachelard se convirtió en filósofo a una edad avanzada. Anteriormente había enseñado física y química en el colegio de su ciudad natal. Su conocimiento de la física le permitió más tarde determinar el cambio epistemológico provocado por la ciencia moderna y, en particular, calibrar la creciente distancia entre ella y la física clásica, que de repente se había vuelto sólo relativa.

Ya en 1928, en el Ensayo sobre conocimientos aproximadosBachelard penetró en el corazón de la nueva física matemática y comenzó a simplificar sus métodos de medición (cálculo de errores), experimentación y generalización. Un estudio complementario, Estudio sobre la evolución de un problema de física (1928), fue diseñado para mostrar cómo la termodinámica fue establecida y liberada de sus primeras y muy pobres intuiciones (como que una barra de metal calentada en un extremo se alarga). Su estudio de la conductibilidad en medios anisotrópicos y la teoría matemática de Poisson y Fourier facilitaron la integración de la termodinámica con la mecánica, especialmente porque el calor no estaba vinculado a una molécula aislada, sino que estaba determinado dentro de un volumen bastante grande (la vista cuantitativa).

Ya en 1930, el trabajo de Bachelard se diversificó en varias direcciones. Uno era pedagógico, preocupado por cómo despertar la mente y modernizarla para que pudiera participar en la formulación de conceptos científicos. Esto llevó a La formación de la mente científica (1938), en el que Bachelard examina antropológica y metodológicamente las resistencias mentales y los prejuicios, para exponerlos. Su objetivo original era aplicar el método psicoanalítico de Freud a la epistemología ya la ciencia misma, y ​​elaborar una lista altamente sistemática de complejos que paralizan la inteligencia.

El trabajo de Bachelard también fue histórico: se convirtió en el historiador de los cambios científicos. No dio una descripción cronológica de las etapas evolutivas del pensamiento a medida que se enfrentaba a la realidad, pero aclaró sus tensiones y expresó sus rupturas. Estas tensiones y rupturas se produjeron porque la física moderna atacó lo que antes se consideraba principios básicos.

Un vasto universo precientífico o, por así decirlo, prehistórico subyace en el período de descubrimiento científico concentrado: la revolución que sustituyó el racionalismo del siglo xx por el racionalismo del xix. Si este racionalismo condiciona nuestra visión de la ciencia de los dieciocho y, un fortiori, los siglos precedentes, de ningún modo lo invalida. Bachelard usó la física ingenua anterior como tema para un nuevo estudio de psicología elemental. La alquimia representaba para él la proyección de los deseos del alma, la linterna mágica que agrandaba los descarrilamientos. De esta creencia surgieron sus célebres análisis de los cuatro elementos clásicos y de los desviaciones, el espacio, el tiempo y la imaginación.

Bachelard nunca se conformó con señalar simplemente arcaísmos obstructivos. Fue más allá, presentando al lector las categorías más abstractas de la ciencia contemporánea. De las generalidades, pasó a hacer análisis especializados sobre el punto, el corpúsculo, el movimiento, el espacio y lo simultáneo. Bachelard también simplificó la dialéctica contenida en un aparato que encarnaba una teoría y el Wilson podría chamebr también simplificó la dialéctica contenida en un aparato que encarnaba una teoría: la cámara de Wilson, el espectroscopio y el acelerador de partículas, la “fenomenotecnología” sustituyó a los instrumentos basados ​​en sistemas de cálculo; el probabilismo reemplazó al realismo: lo discursivo reemplaza a lo intuitivo.

Bachelard intentó renovar las cuestiones tradicionales de la filosofía y la realidad física. Intentó basar la metafísica en la nueva física y reanudar el trabajo de Descartes, Newton y Leibniz.

Todas estas vías de esfuerzo se cruzan entre sí. Con Bachelard el pasado se convirtió en la poesía del mundo; ciencia clásica, base de exploración y ampliación; y la ciencia moderna, fenómeno que debe revisarse constantemente.

Bibliografía

1. Obras originales. Los escritos de Bachelard son Ensayo sobre conocimientos aproximados (París, 1928); Estudio sobre la evolución de un problema de física: propagación térmica en sólidos (París, 1928): El valor inductivo de la relatividad (París, 1929); El pluralismo coherente de la química moderna (París, 1932): El nuevo espíritu científico (París 1934); Intuiciones atomistas (París, 1935): La intuición del instante (París, 1935): La dialéctica de la duración (París, 1936); La dialéctica de la duración (París, 1936); La experiencia física contemporánea del espacio (París, 1937); La formación de la mente científica Contribución a un psicoanálisis del conocimiento objetivo (París, 1938); El psicoanálisis del fuego (París, 1938); La filosofia de no (París, 1940); Lautréamont (París, 1940); Agua y sueños. Ensayo sobre la imaginación de la materia (París, 1942); El aire y los sueños. Eassai sobre la imaginación del movimiento (París, 1943); Los sueños trepidantes de la voluntad. Ensayo sobre la imaginación de las fuerzas (París, 1948); Terra y el racionalismo aplicado el racionalismo (París, 1949); La actividad ensoña del resto. Ensayo sobre la imaginación de la intimidad (París, 1948); El racionalismo de fuerzas (París, 1949); Actividad de materialismo racional (París, 1953); La poética del espacio (París, 1957); La llama de una vela (París, 1961); y La poética de los sueños (París, 1961).

II. Literatura secundaria. Tres estudios esenciales sobre la epistemología de Bachelard se encuentran en Vrin, ed., Problemes d'histoire et c / c. Georges Canguilhem, "La historia de la ciencia en el trabajo epistemológico de Gaston Bachelard", originalmente en Anales de la Universidad de París (1968); "Gaston Bachelard y los filósofos", originalmente en Ciencias (Marzo de 1963); y "Dialéctica y filosofía del no en Gaston Bachelard", originalmente en Ingresos internacionales de la filosofía (1963).